Galicia se explica mejor con un tenedor en la mano que con una diapositiva más.

El producto local como excusa para reunir a la gente — y para que el evento se recuerde por el sabor, no solo por la agenda del día.
Trabajamos siempre con productores y bodegas de la zona, no con catering genérico de macroevento. El planteamiento cambia según el evento: no es lo mismo una cata para 15 directivos que una cena de fin de año para 200 personas de toda la plantilla.
Puede ser la actividad central del día, o el cierre de una jornada distinta — un showcooking después de una reunión de trabajo cambia el tono de todo lo que vino antes.
El vino y la comida gallega no son un extra decorativo: son parte de por qué las empresas eligen Galicia como destino de evento, y merecen el mismo cuidado que la actividad principal del programa.
Un menú improvisado el mismo día se nota, aunque el producto sea bueno de por sí. La diferencia está en la preparación previa, no solo en la calidad de lo que llega a la mesa.
Por eso no proponemos el menú hasta haber resuelto las cuatro cosas de la sección siguiente, en el orden exacto en que aparecen.
Y si el evento dura más de un día, coordinamos comidas con SUUNIA para que no tengas que gestionar un proveedor de catering aparte del resto del programa completo.
Te preguntamos por restricciones alimentarias y presupuesto por persona antes de proponer menú — no al final.
Cada una tiene su propio ritmo y su propio grado de participación del grupo, del más pasivo al más activo de todos.
Catas de vino
Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra — cada denominación con su propia historia, guiada por alguien que la conoce de verdad y no repite guion.
Showcooking
El equipo cocina, un chef dirige, el resultado se come en la misma mesa. Menos espectador, más participante en todo el proceso.
Rutas gastronómicas
Varios locales, un solo grupo, cero coches que organizar — el casco viejo como recorrido con paradas pensadas, no como excursión libre.
Cenas y maridajes a medida
Producto del día, sin intermediarios, con el vino pensado junto al menú desde el principio, no añadido después como un extra.
Algunos ejemplos representativos — no un menú cerrado, sino una muestra de lo que suele funcionar según el tipo de evento y el grupo que lo protagoniza.

Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra: cada denominación, su propia historia.

El equipo cocina, un chef dirige, el resultado se come en la misma mesa.

Varios locales, un solo grupo, cero coches que organizar.

Producto del día, sin intermediarios.

Vino y menú pensados juntos, no por separado.

Con o sin alcohol, siempre con espectáculo.
No es lo mismo un grupo reducido de directivos que una cena de fin de año para toda la plantilla al completo, y el formato cambia según el caso.
Grupo reducido de dirección
Catas y maridajes con más conversación que espectáculo, en un espacio íntimo y sin prisa por terminar.
Cierre de convención
Cena de producto local que funciona como broche del día, con la producción ya resuelta de antemano.
Plantilla completa
Rutas o showcooking que dividen al grupo en equipos pequeños, para que nadie quede fuera de la actividad.
Clientes o inversores
Cenas y maridajes cuidados hasta el último detalle, cuando la impresión que se lleva alguien importa de verdad al negocio.
Cuatro cosas que revisamos en cualquier experiencia gastronómica, sea cual sea el formato elegido y el número de comensales.
Restricciones alimentarias
Alergias, intolerancias y preferencias — las preguntamos antes de proponer menú, no al final cuando ya está todo cerrado y es tarde para cambiar nada.
Presupuesto por persona
Fijado desde el principio, para que el menú se diseñe dentro de ese margen real y no al revés, ajustando después.
Logística del espacio
Cocina disponible, aforo del comedor y horario de servicio, revisados antes de confirmar el formato con el proveedor.
Temporada del producto
El mejor producto gallego cambia según la época del año, y el menú se adapta a eso, no al calendario fijo del evento.
Un solo detalle mal resuelto — una alergia no preguntada, un menú fuera de temporada — puede empañar toda la experiencia gastronómica del evento.
Trabajamos siempre con productores y bodegas de la zona, no con catering genérico de macroevento que podría servir cualquiera.
Funciona como actividad independiente, como cierre de una convención, o como parte de un programa de incentivos de varios días. También funciona bien con clientes o inversores de fuera de Galicia, cuando el objetivo es que se lleven algo del territorio, no solo de la reunión de trabajo.
Y no hace falta que sea el plato fuerte del programa — a veces funciona mejor como detalle final, algo que redondea un día que ya ha ido bien por sí solo, sin robarle protagonismo a nada.
Se combina bien con casi cualquier otro formato del catálogo: si buscas outdoor por la mañana y gastronomía al mediodía, outdoor explica las opciones al aire libre. Y si el evento dura más de un día, SUUNIA coordina el resto del alojamiento y las comidas, con el mismo interlocutor de siempre.
Cuéntanos cuántos sois, para cuándo, y qué presupuesto por persona manejas. El menú lo diseñamos nosotros, con las restricciones ya resueltas de antemano.